Los tres niveles de defensa de tu sistema inmunitario | Redoxon®
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Conoce y refuerza los tres niveles de defensa de tu sistema inmunitario

El sistema inmunitario es el sistema de defensa del organismo frente a las agresiones externas. Está compuesto por una red de tejidos, células y proteínas (anticuerpos) que trabajan conjuntamente y se complementan para protegernos.

El sistema inmunitario es el sistema de defensa del organismo frente a las agresiones externas. Está compuesto por una red de tejidos, células y proteínas (anticuerpos) que trabajan conjuntamente y se complementan para protegernos.

Los leucocitos son el primer nivel de defensa del sistema inmunitario, después de la barrera física de piel y mucosas, frente a los agentes externos. Si éste falla, el sistema inmunitario tiene un segundo nivel de defensa más específico, que son los linfocitos y anticuerpos.

La vitamina C facilita algunas de las reacciones químicas del sistema inmunitario, actuando en todos los niveles del sistema inmunitario. Así, estimula la acción de los leucocitos, especialmente la movilidad de este tipo de células cuando se dirigen al foco de infección y la fagocitosis. También actúa a nivel de linfocitos y anticuerpos, aumentado su producción.

Nuestro cuerpo no puede sintetizar vitamina C, por lo que es importante aportarlo de forma externa. Los cítricos son la fuente de vitamina C por excelencia, pero también se encuentra en frutos rojos, hortalizas y legumbres.

El zinc es un mineral necesario para el desarrollo de los linfocitos T. Por ello, el zinc actúa en este nivel de defensa. Podemos incorporar el zinc a través de alimentos como el chocolate, las legumbres, semillas y frutos secos, o la carne.

También, la vitamina D tiene un papel importante en la correcta función del sistema inmunitario, en todos sus niveles de defensa y en la coordinación de los mismos, de modo que favorece una función defensiva correcta y organizada. Podemos encontrarla en alimentos como las yemas de huevo, pescados grasos (como el atún, el salmón o la caballa)  y en algunos alimentos  enriquecidos con vitamina C y D, como la leche o los zumos de fruta.

Además, la vitamina C y el zinc son antioxidantes, es decir, contribuyen a la protección de las células frente al daño oxidativo y por eso son importantes en el funcionamiento normal del sistema inmunitario.

La combinación de vitamina C, vitamina D y zinc es un gran aliado de tu sistema inmunitario. Un complemento alimenticio que contenga vitamina C, vitamina D y Zinc ayudará a tus defensas en los tres niveles para prevenir los procesos derivados del frío.

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